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viernes, 1 de julio de 2011

Discurso para el 9 de Julio



Con el 25 de Mayo de 1810 comenzó en Buenos Aires un proceso revolucionario que perduró 10 años. Al principio, los políticos criollos no tenían muy claro el camino a seguir. Algunos proponían un cambio moderado mientras otros propiciaban una ruptura tajante con España. Los primeros gobiernos criollos instalados en Buenos Aires no fueron aceptados en varias zonas del antiguo Virreinato. Se sucedieron juntas, triunviratos, asambleas y directorios, en los cuales, cobraron protagonismo liberales y conservadores, representados por Mariano Moreno y Cornelio Saavedra. Los liberales estaban a favor de la independencia, de las ideas de libertad e igualdad. Los conservadores proponían formar una junta grande con los representantes de los cabildos del interior y esperar los resultados de los acontecimientos en España, donde el rey Fernando VII, continuaba en prisión. Fueron más de diez años de guerras largas y costosas durante las cuales Manuel Belgrano y San Martín lucharon denodadamente por consolidar la revolución desatada en Mayo de 1810. En 1815 Fernando VII recuperó su libertad y envió tropas a sus antiguas colonias americanas para aplastar las rebeliones, pero a pesar de ello a la región del Río de la Plata no pudo reconquistarla. A principios de 1816, llegaron a Tucumán la mayoría de los representantes de las provincias para formar parte de un Congreso General Constituyente con el propósito de dictar una Constitución. El país atravesaba un momento crítico y difícil y el sueño de la emancipación se veía amenazado. En la sesión del 9 de Julio, bajo la presidencia de Francisco Laprida, el secretario Juan José Paso leyó a los congresales la siguiente propuesta para votar: ¿Queréis que las provincias de la unión sean una nación libre e independiente de los reyes de España?... Y antes que pudiera terminar, todos los congresales y el público asistente reunidos en la histórica casa de Tucumán, aclamando a viva y con ardor de justicia, declararon la independencia. Y hoy, a más de 185 años de este hito en nuestra histórica Argentina, nos unimos a esas voces fervorosas, con el compromiso de construir, día a día, esta independencia que supieron conseguir y que, como ciudadanos y transmisores de valores, debemos defender.